El cebollino es una hierba que tiene diversos usos culinarios y medicinales en el que hacer diario. Pertenece a la familia de la cebolla y es altamente resistente a temperaturas tanto altas como bajas. Su flor nace en los tallos verdes del mismo, sobretodo en la época de la primavera, y dependiendo del tipo de cuidado, del clima y de las condiciones de la tierra, puede echar flores de manera continua durante un buen tiempo.

Incluso, se pueden aprovechar sus semillas para sembrar el cebollino y así, tener un cultivo propio. De las mismas, se puede estimar un proceso de siembra que requiere de un clima soleado y una diversidad de suelos fértiles, los cuales deben ser ricos en recursos orgánicos, con el fin de que la planta se dé y ofrezca mejores resultados.

Flor de cebollino

Métodos de siembra y cosecha del cebollino

Hay distintas formas de sembrarlo, una de ellas es dividir los bulbos entre cuatro y seis hasta su proceso de maduración. Otra es aprovechar la época de primavera y lanzar las semillas sobre suelo fértil; en cuestión de un lapso de entre cuatro a seis semanas, podrá trasplantarse para moverla a porrones, macetas o incluso incrementar el área sembrada. Cuando se práctica este tipo de siembra, la textura y el tamaño de las hojas puede variar según el cuidado pertinente que le hayan colocado.

El cuidado luego de que la flor de cebollino empieza a florecer se basa en realizar procesos de fertilización, con el fin de incrementar la cosecha, podar las flores marchitas que pueden dañar la siembra, o incluso, propagar la planta por toda el área verde, ya que la misma tiene cualidades de auto-siembra. Y por último, mantenerlo en zonas de alta vista, ya que es una flor que es muy agradable visualmente, incluso sirve para hacer arreglos con flores.

El proceso de cosecha se realiza cuando la flor del cebollino tiene sus hojas frescas y en un color intenso, esto con la finalidad de que no se pierdan y se puedan aprovechar para obtener nuevos bulbos. Las flores se utilizan normalmente para adornar platos de comida en restaurantes y además, si se congelan, se pueden mantener por un buen tiempo en el almacén.

Flor de cebollino

Otros métodos de cultivo de la flor del cebollino

El cebollino fácilmente se puede desarrollar en macetas pequeñas dentro de los hogares, lo importante es contar con una buena tierra fertilizada para lanzar las semillas, un buen sol que pueda mantener vívida sus hojas y flores, y un sistema de drenaje de la maceta que sea óptimo, con el fin de cosechar una flor como casi comprada en un vivero.

Para este tipo de cultivo, es ideal trasplantarlo en épocas de invierno para que al momento del cambio de estación climática, la planta pueda crecer, madurar y germinar correctamente en un espacio cerrado.

­Distintos usos de la flor de cebollino

Las flores de esta planta se usan principalmente como artículo decorativo en la gastronomía. Por tener unos colores tan atractivos y delicados como el rosado, blanco y verde claro, la flor de cebollino permite generarles a las personas una excelente experiencia visual. Incluso esta flor es totalmente comestible. Lo ideal es que acompañe un plato cuyo ingrediente primordial sea el cebollino, para que el cliente pueda captar los tantos aportes de esta flor.

Otro uso de la flor de cebollino es la elaboración de aceites aromáticos para el cuerpo, inclusive pueden realizarse vinagres suaves para darle un toque particular y fino a las comidas una vez terminadas.

Ideal para asuntos gastronómicos

En este sentido, las hojas del cebollino les permiten a las personas incluir un ingrediente particular en las distintas comidas, especialmente en ensaladas, guisos, carnes, sopas, pastas, salsas gourmets, entre otros.

Esta hoja es ideal para sorprender a tus invitados en una reunión especial; hacer una crema a base de mayonesa o queso e incluirle el toque de la hoja del cebollino, será algo que los sorprenderá totalmente.

De este modo, el cebollino resulta ser una planta excelente para mantenerla en casa o comprarla en los viveros. Brinda tantos beneficios que es rentable tanto su siembra y cosecha como su uso culinario, artístico e incluso personal. Sus hojas frescas duran refrigeradas hasta los cinco días, sin embargo, una vez secas, se pueden destilar y así hacer aceites o vinagres propios de la flor.